
De lo primero que te das cuenta en la Polinesia Francesa es que necesitas muy poco. Con un traje de baño ya es suficiente. A mitad de camino entre California y Australia, Tahití y su islas hermanas representan un mosaico de estados de ánimo repartidos en 118 pequeñas islas y atolones (67 habitadas) y más de mil seiscientos kilómetros de océano. No es un lugar de museos o puntos turísticos, sino un destino elemental de tierra, agua, aire, fuego y algo más difícil de alcanzar: el maná o fuerza vital. «Todo está a nuestro alrededor, en todo lo que no podemos ver», comenta Marurai Trafton, un lugareño. Lo que sí puedes ver es un eclipse solar el 2 de julio de 2019, que ocurrirá directamente sobre el archipiélago de Tuamotu, y oscurecerá el cielo por completo durante tres minutos y medio.
